Un poco de todo. "Carpe Diem"

Este artículo viene a ser una explicación de las palabras como “agorafobia”, o “ludopatía”, palabras que se refieren a distintos trastornos psicológicos que se encuentran en personas que actuan de manera discorde en relación al comportamiento normal en sociedad y en la rutina (sí, lo habeis adivinado, hoy también me he tragado un diccionario sin quererlo). Me ha pasado que muchas veces, cuando intento hacer una broma sobre una supuesta manía de una persona, estas personas se me quedan mirando con una cara de no saber si reirse de la gracia o hundirme la cara en el cráneo de un puñetazo. Concretamente, me acuerdo de una fiesta en la que el jefe y yo nos compinchamos para hacer de rabiar a la anfitriona. Nos pusimos a llevarnos los cuencos con las patatas fuera del local, delante de las narices de la susodicha. Resulta que la bromita hizo gracia hasta que intenté “excusarnos” con una alusión a nuestra cleptomanía. A la anfitriona, por supuesto, se le quedó la cara que se le habrá quedado a la mayoría de la gente después de leer la palabra “cleptomanía” (y no soy tan feo, así que deduje que esta no sabía qué significaba la palabra).

Este no es el único caso. Me ha pasado con varias bromas, como ya he dicho, que la gente no me sigue por esta razón. Así pues, he decidido revelarme contra el mundo, y en vez de ser yo el que cambie mis bromas, voy a hacer que todo el mundo cambie la cara cuando las haga: voy a hacer una pequeña lista de trastornos psicológicos, y sus correspondientes definiciones (¡eah!). Voy a hablar, sobre todo, de los trastornos más comunes, de los TOC (Tocado Obviamente del Coco Trastornos Obsesivo-compulsivos), y a lo mejor de. Hay más grupos de trastornos, pero creo que son más bien estos los que interesan, así que de estos hablaré.

Comencemos:

Empecemos por los trastornos obsesivo-compulsivos (TOC). Son trastornos que afectan al enfermo, en el sentido de que realiza una acción por obsesión (una obsesión es un pensamiento, idea o imagen que se produce en la conciencia involuntariamente, de carácter indeseable, y que se intenta evitar), y se realiza dicha acción involuntariamente, y de manera reiterada, siendo esta calificada de atípica e indeseable dentro de la sociedad (excepción son los que hacen en la mesa de al lado ruiditos con el boli, esos son sencillamente tocanarices). Existen varios tipos, varias cajones en los que metemos los distintos TOC:

  • Lavadores y limpiadores: a liarse a limpiar con el trapo y la escoba. Poco se puede decir de este grupo de TOC que no diga el propio título (jejeje, así me ahorro el escribir).
  • Verificadores: “¿está la puerta cerrada? ¿Pero seguro que está la puerta cerrada? ¿Pero seguro seguro?”. Aquí se mete los TOC en los que se llega a una obsesión por evitar una catástrofe. Que agonía.
  • Verificadores somáticos: Aquí entra la hipocondría, de la que ya hablaré. Obsesión pura por no coger una enfermedad. Ni se te ocurra toserles encima; sería la última vez que tosieses.
  • Repetidores: los TOC en los que se repite se repite se repite se repite una acción (sí, lo repetí a posta, ¿algún problema?).
  • Ordenadores: con estos TOC, lo normal es que entrara tu madre cidiendo “niño, desordena tu habitación”. Ojalá me lo hubieran dicho en mi infancia…
  • Acumuladores: coleccionan objetos insignificantes, de los que no pueden desprenderse.
  • Ritualizadores mentales: acostumbran a tener una forma específica de pensar, el ritual mental, para contrarrestar una obsesión por un objeto o idea que tienen en la cabeza.
  • Numerales: Buscan un significado y una correlación con todo número que les rodea. Son de los que te hacen ecuaciones trigonométricas e integrales con los números de la sopa de letras (brrr… con lo que odio yo las mates…).
  • Filosofales: en plan philosoraptor, pasan todo por la metafísica (menudos cacaos mentales…). Son incompatibles con los numerales (por eso me caen bien, porque se llevan de tortas con ellos, como el Real Madrid y el Barça).
  • Atormentados y obsesivos puros: solo tienen una obsesión mental, que no suelen exteriorizar (cajón de sastre, como si los psicólogos dijeran “comodín”,  cuando no se les ocurre en que otro grupo meter un TOC).
  • Perfeccionistas: obsesión por el control total de la situación. Ya hablaré de este, ya.
  • Supersticiosos (pensamiento mágico): si esto englobara a todos los supersticiosos, en este cajón entraría la mitad del mundo, pero tranquis, solo son los casos extremos
  • Preguntadores compulsivos: ¿y qué serán estos? ¿los que preguntan todo el rato? ¿por qué es malo preguntar todo el rato? ¿Molesta acaso? ¿Y cómo te sientes cuando molesta?
  • Dubitativos e indecisos: en serio, qué nervioso me ponen estos. Es como Bella en crepúsculo (decídete ya, niña, o el chucho, o el inspector de hacienda chupasangre).

Dentro de estos, voy a destacar:

  • Piromanía: TOC en el cuál, el enfermo posee un trastorno en el control de los impulsos, que le lleva a una extraña obsesión por la creación, observación y control del fuego. Es decir, el pirómano tiene tendencia a prender fuego a las cosas, simplemente porque no puede evitarlo. Ejemplo típico: el emperador Nerón, que incendió toda Roma, el muy cachondo, y se divirtió viendo como ardía mientras tocaba la lira (“arde, Roma, arde”). Un tipo de lo más amistoso…
  • TOC de amores: hay expertos que dudan de que sea un verdadero TOC. Se trata de un trastorno que lleva a una de las personas de la pareja a preguntarse repetidamente si de verdad quieren a su pareja. El enfermo se compara con otras parejas continuamente, y no se ve identificado con canciones de amor o con películas románticas. Ojo, no necesariamente porque tengais dudas o porque vuestra pareja haga amagos de ruptura, está necesariamente enfermo. Las personas con el TOC de amores tienen dudas con TODAS las parejas, no solo con una, así que si pensais que os pasa a vosotros, pensad en que si solo habesi tenido una pareja, no podeis saber si de verdad os afecta (ah, y no vale como excusa decirle a la churri “no, es que tengo el TOC de amores”, e irse con otra, pillines). Os pondré un link que explica este trastorno muy bien, aunque si lo leeis acabareis identificándoos, así que pensad que esto es solo para casos muy extremos. Y escribiré un artículo próximamente sobre este TOC.

TOC de amores

  • Perfeccionismo: lleva al sujeto a intentar controlar y ordenar la situación en la que se encuentra. Son tanto los típicos que ponen sus bolígrafos paralelos unos a otros perfectamente (y se te echan al cuello cuando, al estornudar, se desvían 0,005 grados de su posición), como los que hacen lo que sea para que todo salga exactamente según lo planeado, con una clara aversión a la desviación.
  • Lavadores compulsivos: es una obsesión parecida al perfeccionismo, al igual que a la misofobia (aunque no es lo mismo), que lleva al sujeto a actuar de manera irracional cuando piensa que a su alrededor hay suciedad o gérmenes. El propio nombre lo indica todo. Dale que te pego con la esponja y el desinfectante. Ponle un dedo en la mesa de cristal, y te asesinan ahí mismo. Y ya, si les tiras el café, les da un telele ahí mismo. Con lo divertido que es ir con la ropa manchada por la vida…
  • Cleptomanía: dificultad para controlar los impulsos que llevan a robar objetos de propiedad ajena. No lo hacen más que porque se lo pide el cuerpo, y normalmente saben que es un acto equivocado, lo que les lleva a un estaaado de arrepentimiento, pero no lo hacen más que por la sensación de libertad o gratificación que les da el robar. Se roba cualquier objeto, no importa su valor (jefe, de vuelta el boli). Curiosamente, se dan más casos en las mujeres.
  • Ludopatía: impulso que lleva al sujeto a jugar y arriesgar, por la simple adicción al riesgo y al juego, aún cuando normalmente tengan en cuenta las consecuencias o quieran detenerse.
  • Tricotilomanía: trastorno de causas varias que lleva a arrancarse el pelo obsesivamente.
  • Onicofagia: comerse las uñas obsesivamente (ojo, son solo la gente que tiene una obsesión gorda, como los que se las arrancan de raiz, que yo también me mordía las uñas, pero no es lo mismo).
  • Dermatilomanía: rascarse, excoriar o pellizcar la piel obsesivamente. No se vale las nalgas de la mujer de delante. Eso es ser golfo.
  • Hipocondría: trastorno que lleva al sujeto a obsesionarse con que está enfermo, sin llegar a estarlo realmente.
  • Trastorno dismórfico corporal: obsesión por una deformidad, real o no, de tu propio cuerpo (menos mal que lo que cuenta es el interior…).
  • Trastorno explosivo intermitente: el sujeto sufre un repentino acceso de cólera o rabia, que resulta desproporcionado en las circunstancias en las que se encuentra (como el jefe, cuando le ensuciamos el sofá… si tampoco es para tanto…)

Y bueno, aunque las llamadas “fobias” entrarían dentro de los TOC, las pongo aparte porque son bastante interesantes… Lo que pasa es que es un trastorno tan común que existen un porrón de casos y tipos distintos. En wikipedia te vienen una buena cantidad de ellas, así que incluyo un link a fobias, por si os interesa, además de otro de fobias poco comunes. Además, incluyo las que me parecieron más interesantes:

  • Aerofobia: miedo a volar
  • Agorafobia: miedo a lugares abiertos
  • Aliumfobia: miedo a ajo (como los vampiros; muérete ya, Edward)
  • Alodoxafobia: miedo a las opiniones (este no participa en el debate de clase…)
  • Anatidaefobia: miedo a que un pato te mire (brrrr… terrorífico)
  • Androfobia: miedo a los varones (esos seres llenos de manos y pelos)
  • Araquibutirofobia: miedo a que un alimento se quede entre los dientes o pegado al paladar (sin comentarios)
  • Cacofobia: miedo a la fealdad
  • Coulrofobia: miedo a los payasos (y no me extraña, desde que sacaron Saw…)
  • Crometofobia: miedo al dinero y a los valores de capital (para este, mis artículos son cuentos de terror puro…)
  • Hemofobia: miedo a la sangre
  • Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: miedo a las palabras largas (y es que hay psicólogos que lo único que quieren es fastidiar)
  • Laliofobia: miedo a hablar a otros o al público en general
  • Penterafobia: miedo patológico a la suegra (y no me extraña)
  • Venustrafobia: miedo a las mujeres hermosas (los hay raros y los hay muy listos)

Por último, debo intentar que no os de una hipocondría, es decir, que os creais que teneis una de estas enfermedades. Si tuvierais una de estas, los sabríais a ciencia cierta, o os lo comentarían la gente cercana a vosotros. No os preocupeis si solo “creeis que podeis tener una de estas”, porque seguramente no es así. Si aún continuais con el miedo metido en el cuerpo, la solución es fácil: directo a un psicólogo, a ver que os dice (¡¡¡vamos al loquero!!!).

Bien, aquí acaba mi segundo artículo de psicología. Como siempre, gracias por vuestra paciencia (me he pasado un poco con la longitud, pero si no os apetece leéroslo todo, no lo hagais, ¡¡¡leñe!!!). Para lo que querais, si quereis comentar, si quereis preguntar, si quereis decirme que vuestra tía se mete e ldedo gordo del pie en la nariz, solo teneis que escribidme en este artículo, o a mi correo electrónico, y encantado os diré donde se puede meter el dedo gordo vuestra abuela os responderé.

Mikewasos

Comentarios en: "Diferentes trastornos psicológicos" (1)

  1. Pimky Pie dijo:

    Esta muy bien el articulo. E de decirte que puede que me pase algo de eso.Soy extremadamente obsesiva a veces. Y ultimamente,demasiado. Sobretodo con mis dibujos,necesito que sean esactamente perfectos,o sino,los rompo al minimo fallo.
    Y tambien me pasa con algunas personas.Jajajaja.XD

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